La Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas refuerza la seguridad en los Oscars por coletazos del conflicto en Medio Oriente, coordinando con la Policía de Los Ángeles para proteger a las estrellas de Hollywood en uno de los eventos más grandes del mundo.
El operativo contempla diversos escenarios de riesgo, como posibles ataques con drones, acciones de actores solitarios, células dormidas o amenazas cibernéticas avanzadas, todo por prevención ante la magnitud del show.
Autoridades aseguran contacto permanente con organismos de seguridad, montando presencia discreta pero intensificada para que todos los asistentes se sientan protegidos durante la ceremonia.