Los organizadores de los premios Oscar confirmaron un despliegue de seguridad reforzado para la edición 98 este domingo, ante reportes del FBI sobre posible ataque con drones en California por tensiones entre Estados Unidos e Irán.
La ceremonia reúne a estrellas mundiales del cine desde las 7 de la tarde, conducida nuevamente por el comediante Conan O'Ryan, en un contexto de alerta que genera desgaste emocional para organizadores, famosos y asistentes.
El panel reflexionó sobre la guerra de desgaste de Estados Unidos, mencionando presencia policial inusual en playas como Miami, y cómo Trump sostiene que el conflicto con Irán está prácticamente terminado para calmar a la sociedad norteamericana, que no ve con buenos ojos la guerra.
Se comparó con operativos para el Mundial, destacando que eventos de magnitud no pueden fallar en seguridad, y cuestionando la frivolidad de los premios ante la realidad societal.