El pastor Cinalli comparte que hace diez años Dios le dio tres palabras rectoras para superar el activismo ansioso: quietud, paciencia y confianza en la presencia del Señor, basadas en Salmo 37 versículo 7.
Explica que quedarse quieto en la presencia de Dios y esperar con paciencia hasta que Él actúe es el secreto de una vida bendecida, citando Isaías 30 versículo 15 donde en descanso y reposo serán salvos, y en quietud y confianza está la fortaleza.
Hace un año recibió una nueva promesa de Isaías 33, donde Dios será seguridad de los tiempos, dará salvación, sabiduría y conocimiento espiritual con temor del Señor como tesoro.
Estas palabras lo libraron del pantano del activismo, recordando que la iglesia, familia y ministerio dependen de Dios, y el tiempo presupuestado con el Señor es una inversión vital.