En el programa Ariel en su salsa, el panel contó una serie de chistes racistas y xenófobos que generaron controversia inmediata, incluyendo bromas sobre un loro que contesta de dónde viene un negro, chilenos comparados al semen y paraguayos con diarrea que creen derritirse.
Los chistes continuaron con preguntas como cómo evitar que un negro se ahogue sacándole el pie de la cabeza, lo que provocó reacciones de rechazo con frases como "Bueno, basta, basta. Pero son chistes. Bueno, pero son horribles". El intercambio escaló con insultos mutuos como "Vos es una torrante", "Vos es un ladrón" y "Vos es una mierda", refiriéndose aparentemente a un personaje llamado Hugo.
La discusión derivó en un análisis sobre el uso del humor para educar contra el racismo, mencionando una película donde chistes excesivos incomodan al otro hasta confrontarlo. El panel debatió si ciertas frases son racistas, con admisiones de error y disculpas.
Una participante identificada como Carmina, recién salida de Gran Hermano, defendió su experiencia en el reality y se arrepintió de frases controvertidas, atribuyéndolas a una "coraza" por frustraciones profesionales. Explicó que busca terapia, recomendó al psicólogo Juan del programa y enfatizó que todos necesitan ayuda profesional para el día a día.
El conductor cerró deseando que sea un aprendizaje para todos, destacando el cambio de paradigma social y el cuidado necesario en el habla actual.