Carminia, participante paraguaya de Gran Hermano, protagonizó un grave escándalo racista al insultar repetidamente a la brasilera Mavinga, llamándola "negra, esclava y mono" mientras estaba en bikini afuera de la casa, comparándola con un mono bajado de un barco.
La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires anunció que notificará de oficio a la producción del reality, aunque el estudio está en Martínez, provincia de Buenos Aires, destacando que en países como Brasil tales dichos podrían ser delito. Emanuel, presente en la cocina, se rió de los insultos, lo que generó indignación en el panel por la falta de sensibilidad.
El debate en el programa resaltó el perfil de Carminia como periodista paraguaya con antecedentes de dichos controvertidos, como acusar a Aníbal Pachano de llevar drogas a Moria Casán. La producción llamó a Santiago del Moro y al equipo directivo para decidir sobre una posible expulsión, aunque algunos panelistas criticaron que casos previos de discriminación como la homofobia de Alfa o acusaciones contra Luana por trata de personas no tuvieron sanciones inmediatas.
Los conductores enfatizaron la responsabilidad del canal como estructura mayor, más allá del voto del público, y compararon con discriminaciones cotidianas en canchas de fútbol o la sociedad, pero insistieron en que no se puede tolerar en un programa televisivo con cámaras permanentes.