Bárbara Lennie y Leonardo Sbaraglia revelan en El Hormiguero la exigencia extrema de Pedro Almodóvar, quien lee a los actores con un 'microscopio' y detecta detalles mínimos como un dedo movido de más durante el rodaje de Amarca Navidad.
Los actores destacan la precisión del director español, que rechaza repetir tomas innecesariamente para no perder espontaneidad ni agotar al elenco, aunque en algunos casos insiste en repeticiones hasta lograr la visión exacta, como con Sbaraglia en escenas clave.
El panel debate las diferencias en las experiencias: Almodóvar acepta tomas de Lennie pero exige más a Sbaraglia, comparándolo con profesores que piden más al alumno talentoso que alcanza su techo. Defienden totalmente al director, argumentando que un 'número 1' como él debe ser obedecido sin discutir.
Coinciden en que Almodóvar sabe exactamente lo que quiere, involucrándose profundamente y priorizando la coherencia actoral en sus películas como Dolor y Gloria, donde las actuaciones tienen un lenguaje único y consistente.