En LAM, el panel inicia con chimentos sobre una visita del equipo del programa a la puerta de la casa de un invitado, donde vecinos gritaron insultos como "chupala yúdica". El invitado se sintió como Pampita por el móvil, pero lamenta que no lo emitieran completo y critica la edición.
Despotricó años contra programas de chimentos y ahora se ve parte de ellos. Expresa miedo a que nadie más quiera visitarlo por sus comentarios polémicos sobre hijos adoptados. Surge una grieta con un compañero de Masterchef de Trebox, amigo del panelista, generando discusión sobre prejuzgar y lealtades.
Piden escuchar ambas campanas, pero el panelista defiende a muerte a su amigo de cinco años. Admiten que Mabin, con carácter fuerte, reaccionará mal si escucha. Uno se siente mal por llamar "monito" a Mabin.