Ocho navíos chinos e iraníes cruzaron hoy el Estrecho de Hormuz con normalidad, transportando petróleo pese a las amenazas del nuevo jefe supremo iraní de cerrarlo. Expertos confirman que el paso no está bloqueado ni minado, aunque 180 transportes permanecen paralizados por temor a misiles.
Jorge Castro explicó que el temor a ataques mantiene inactivo el grueso del tráfico petrolero, elevando el precio a 100 dólares el barril por pánico. Estados Unidos destruyó la armada iraní, incluyendo minadores, y acelera la eliminación de su poder misilístico.
Una vez finalizado el conflicto, una fuerza internacional liderada por EE.UU. y Francia garantizará la libre navegación de petróleo y gas. Buques con bandera china, como uno de Arabia Saudita a India, logran pasar selectivamente.
El análisis subraya que el estrecho opera para algunos, pero el miedo general paraliza el mercado mundial de energía.