Expertos advierten que el bloqueo de la isla Kharg asfixia la economía de Irán y China, ya que por ese puerto pasa el 90% de las exportaciones petroleras iraníes y amenaza las compras chinas vía flota fantasma desde Venezuela, mientras Trump amenaza con atacar infraestructura si no depone armas.
China no venderá bonos del Tesoro estadounidense para presionar porque su Banco Central depende de ellos y se auto-perjudicaría, aunque enfrenta colas masivas por falta de combustible que paralizan sus fábricas, motor del abastecimiento mundial.
Irán permitió pasar dos buques por el Estrecho de Hormuz para India, pero responde con bombas racimo prohibidas contra Israel, protegido por el domo de hierro, y contra Qatar, cortando lazos diplomáticos con vecinos pese a que Qatar mediaba en el Golfo.
Las bombas racimo generan disrupciones por la superior inteligencia de Estados Unidos e Israel, que conocen objetivos clave iraníes, mientras Irán carece de precisión.