Una fuerte tormenta de granizo y agua provocó la paralización total del aeropuerto Fiumicino, el más importante de Italia cerca de Roma, con vuelos cancelados y reprogramados.
Las plataformas de aviones quedaron cubiertas de granizo como nieve, accesos inundados y filtraciones dentro de la terminal, impidiendo cualquier actividad hasta el despeje posterior.
Imágenes mostraron el caos con piedra acumulada en pistas y alrededores, destacando la intensidad repentina del fenómeno meteorológico.