Patricio, corresponsal en Dubái, reportó normalidad en la ciudad pese al conflicto regional. Los días ahora transcurren más lento desde el inicio de las hostilidades, aunque mantienen las mismas horas. La vida nocturna continúa sin afectaciones, con shoppings y restaurantes abiertos hasta tarde.
El aeropuerto opera de manera habitual, con vuelos regulares hacia Argentina y otros destinos, aunque todo depende del desarrollo minuto a minuto de la situación. Si no hay novedades, los vuelos proceden sin problemas.
La conexión se cerró con deseos de una noche de paz en la ciudad, destacando su modernidad como emirato y el riesgo de destrucción por la irracionalidad humana.