El panel de Espiando la casa anuncia una advertencia severa inminente de Gran Hermano a los participantes tras la expulsión reciente, en medio de un ambiente de miedo y confusión en la casa donde todos bajaron el perfil, incluso Janina que pidió disculpas de rodillas a Laila.
Los conductores comentan incidentes previos como la pelea en la cocina entre Daniela, que tenía un cuchillo en la mano, y Mabindo, además de que Sol acudió varias veces al confesionario para alertar sobre situaciones agresivas de Mavinga y comentarios de Carmiña.
Seguidamente, transmiten la comunicación oficial de Gran Hermano, que convoca a todos al living y los reprende por incumplir normas específicas sobre gritos provenientes del exterior: deben ingresar inmediatamente a la casa, no mencionar ni indagar sobre lo escuchado, y hacer como si no sucedió.
La voz del programa detalla que anoche, tras un grito, varios participantes en el jardín hablaron sobre lo que creyeron entender o imaginaron, lo cual está prohibido, y amenaza con castigos grupales e individuales la próxima vez, afirmando que es la última advertencia.