Una participante paraguaya expulsada de Gran Hermano por agresión pide disculpas públicamente, reconociendo que se le "fue de las manos" un juego que derivó en conflicto.
En video, se disculpa con la producción y compañeros como Mavinga y Danelic, mencionando que siempre la apoyó en temas familiares. Admite sentirse mal y que no tiene justificación.
Su marido defiende a la comunidad paraguaya en Argentina, destacándola como trabajadora, pero el panel la tilda de "maleducada y ridícula", afirmando que hace quedar mal a los paraguayos honestos y que no la representa.
Sugieren hacer nota a albañiles paraguayos que laburan duro en el país.