6.000 habitantes de La Madrid, en Tucumán, quedaron evacuados y perdieron todo tras inundaciones por lluvias intensas durante un mes, con agua que alcanzó dos metros de altura en las casas y familias obligadas a vivir en gazebos junto a la ruta 157.
El periodista Sergio Ciriliano recorre en vivo las calles inundadas, mostrando el barro pegajoso, el agua hasta la rodilla y el olor a humedad en las viviendas destruidas. Miguel, un vecino de 63 años que vive allí hace casi 40 años, limpia desesperadamente su casa, relatando que en la inundación de 2017 el agua subió un metro y esta vez superó los dos metros pese a las ménsulas elevadas un metro y treinta.
Miguel denuncia que no llegó absolutamente ninguna ayuda del gobierno, solo comida ocasional traída por vecinos de Termas del Río Hondo y Tacos Rados. Cuenta sobre una niña con fiebre cerca que no recibe atención médica adecuada, ya que los médicos no se acercan y solo pasó una enfermera con paracetamol.
Los vecinos critican la falta de obras preventivas, como desagües reducidos de 11 a 3, advertencias tardías para quedarse en casa que resultaron fatales y respuestas improvisadas como cortes en la ruta ya cuando el daño estaba hecho. Se teme un rebrote de enfermedades como gastroenterocolitis o epidemias por el agua contaminada y la limpieza sin desinfectantes ni lavandina.
El panel en estudio acusa desidia y negligencia total de Nación, Provincia y Municipio, recordando que parte del impuesto a los combustibles debe destinarse por ley a obras hídricas e infraestructura, pero nada se hizo pese a inundaciones repetidas.