En el barrio Madrid de Tucumán, el agua del río Marapa bajó pero dejó casas llenas de lodo que se solidifica, tornando los hogares inhabitables.
Los vecinos, incluyendo ancianos, discapacitados y niños, acampan sobre la ruta 157 cerca de sus casas para evitar robos, ya que ladrones ingresan de noche a llevar lo poco salvado.
Paola Bernini reportó en vivo desde el lugar que hubo hasta dos metros de agua, peor que en 2017, con riesgo de víboras y tarántulas; un niño de 2 años gritó por colchones y mostró su piernita infectada por mosquitos.
El barrio está contaminado, con infecciones y mugre; piden barbijos, guantes y desinfectantes para limpiar, mientras temen enfermedades respiratorias.
Los afectados duermen sentados en sillas sobre el asfalto, vigilando sin luz por seguridad.