La familia de Mavinga, especialmente su pareja Damián, rechazó las disculpas de Carminia por sus dichos racistas en Gran Hermano, considerándolas insinceras y motivadas solo por su expulsión del reality.
Mavinga había aceptado las disculpas basándose en trascendidos sin ver las pruebas, pero enfatizó que revelan la esencia racista de Carminia y que debe cambiar su actitud callejera. Carminia insistió en que se equivocó, pidió perdón repetidamente y mencionó que siempre se llevó bien con Mavinga, incluso consolándola en momentos difíciles.
El panel analizó que las disculpas no son genuinas porque Carminia reivindicó su juego y salió altanera del programa. Legalmente, la ley argentina de discriminación racial de 1988 es laxa: requiere instigación a terceros para ser delito, penas leves sin prisión efectiva y fiscalías federales no muestran interés en investigar, derivando el caso.
Se mostraron cruces fuertes en el debate de GH con Laura Uffal, quien confrontó a Carminia por su crueldad y falta de arrepentimiento real, explicándole que la producción la expulsó antes que el público. Carminia respondió de forma armada, sin autocrítica profunda.
Esta mañana, Carminia continuó envalentonada en el programa de Georgina, dando lecciones de panelismo a Sol Pérez, comparando su caso con errores de micrófonos abiertos y negando arrepentimiento real, culpando al micrófono por ser escuchada. El panel prevé un "Carminia Tour" mediático.