La familia de Mavinga, liderada por su pareja Damián, rechazó las disculpas de Carminia por sus dichos racistas en Gran Hermano, considerándolas falsas y solo motivadas por su expulsión. Mavinga aceptó las disculpas basándose en rumores sin ver las pruebas, pero subrayó que revelan el racismo esencial de Carminia y exigió que cambie su actitud.
El panel criticó las declaraciones recientes de Carminia en programas como el de Georgina, donde evade responsabilidad culpando al micrófono abierto y al reality más visto de Argentina con 17.4 puntos de rating. Afirmó no arrepentirse de lo dicho, solo de ser escuchada, y desafió a la "inquisición" ofreciéndose a arrodillarse o ser crucificada. Anticipan un "Carminia Tour" mediático.
Preocupa la inacción judicial: pasadas 48 horas, ningún fiscal federal de San Isidro como Federico Domínguez o Luca, ni jueces Mirabelli o Arroyo Salgado, inició causa por discriminación racial en TV preprime time. Recomiendan a la familia denunciar directamente en la Fiscalía Federal para evaluar si viola la ley vetusta y laxa.
Revelaron antecedentes de Carminia: en un choque hace nueve años, culpó a "gente pobre" y paraguayos guaraní-hablantes insultándolos; en reality paraguayo Yo me llamo, humilló a participante con balanza por peso criticando a Natalia Jiménez; y en cruce con Aníbal Pachano sobre Moria Casán en Paraguay, lo acusó de excusas negando haberlo llamado dealer de drogas.
El panel ve un patrón de discriminación clasista, gordofóbica, racista y xenófoba en Carminia, que no muestra autocrítica y dobla apuestas victimizándose.