El azúcar impulsó el colonialismo y la discriminación racial con sudor y sangre de trabajadores, desde África hasta América, según el documental "El azúcar, un placer agridulce".
Europa pasó de consumir 87 gramos per cápita en 1600 a 40 kilos anuales hoy, con producción mundial de 180 millones de toneladas en 2023, cuadruplicándose en siglos gracias a plantaciones en Madeira, Santo Tomé y el Caribe.
Portugueses inventaron el modelo de plantaciones con esclavos africanos en Santo Tomé y Príncipe en el siglo XV, exportando el sistema que Cristóbal Colón llevó a La Española en 1493, iniciando la producción masiva en el Nuevo Mundo.
Inicialmente lujo para nobles y medicina, el azúcar se volvió adictivo, demandando mano de obra esclava masiva de la costa africana para su cultivo en selvas tropicales, marcando el inicio de economías de plantación globales.
El consumo moderno, aunque sin valor nutritivo, es rápido en energía, pero superfluo ya que la humanidad vivió milenios sin él, originado en India, China y Egipto desde los siglos XII-XIII.