Cinthia Fernández, runner profesional, se tatuó toda la espalda con un diseño de flores mientras está en la costa tras un fajamiento en Córdoba.
Panelistas debaten el dolor del procedimiento, que requiere múltiples sesiones, horas de trabajo y cuidados como celofán y no bañarse, preguntándose cómo dormirá hasta que cure.
La ven con Rocío Pardo curándole las espaldas y alaban el diseño divino.