Nicolás Cabré aprovecha su descanso post-Carlos Paz en Pinamar para tatuarse toda la espalda junto a Rocío, iniciando un "viaje de ida" adictivo con los tatuajes que cubren una gran dimensión y duelen intensamente en el sombreado.
El proceso incluye pegar el papel, delineado y sombreado doloroso, pero el actor lo banca por el arte en su piel, generando comentarios sobre su fortaleza y belleza del diseño.
En el programa recuerdan una sección pasada "¿Con qué necesidad?" bromeando sobre la elección, mientras elogian el resultado espectacular.