Luana Fernández, participante de Gran Hermano, está investigada por su rol en una red de pornografía infantil en vivo conocida como "los vivos".
La organización redirigía a niños que creían ver entretenimiento infantojuvenil hacia contenido sexual explícito. Luana integraba la estructura coercitiva junto a Yao Cabrera y Nathan Castro, alias Miniboy, ambos presos por trata de personas, abuso sexual y venta de estupefacientes.
El panel se horroriza con el prontuario de los participantes, bromeando sarcásticamente sobre futuros ingresos con crímenes aún peores, y refuerza el apodo "Gran Juzgado" para el reality.
Luana vio aparecer a su novio en 3D en la casa, pese a su turbio pasado comparado con "el riachuelo".