La carne aumentó por encima de la inflación de febrero en Argentina, posicionando al país como el segundo del continente con mayor suba de precios. El informe en vivo desde una carnicería de Mataderos mostró el impacto en consumidores, con jubiladas limitadas a presupuestos de 30.000 a 50.000 pesos para compras semanales de cortes básicos como milanesa y arroz.
Paco Muñoz entrevistó a clientas que ajustan sus compras al mínimo, como una mujer que con 50.000 pesos arma una bandeja de un kilo y medio de cada producto. Otro matrimonio jubilado gasta 30.000 pesos los viernes para la semana. Miguel, un cliente, defendió la inflación oficial del 2.9% como necesaria para regularizar la economía y afirmó que los precios de la carne se mantienen estables en el lugar.
Diego, experto de la carnicería, reveló que la carne se estacionó por falta de demanda y predijo una baja la próxima semana debido a exceso de oferta en mataderos y cupos de exportación limitados. Explicó que animales livianos subieron pero los pesados, de mejor calidad para consumo local, presionan precios a la baja. Un asado para cuatro personas sale entre 30.000 y 35.000 pesos, con asado a 15.000 el kilo.
El periodista cuestionó la baja oficial de inflación, señalando que economistas estiman 3.2-3.3% y alimentos 3.3%, con la carne como el rubro que más pesó. Destacó Mataderos como zona de precios más accesibles, pero dudó de bajas reales en otros barrios como Caballito.