La participante Carminia Massi fue expulsada de Gran Hermano tras proferir insultos racistas de alto voltaje contra Jenny Mavinga, la primera concursante africana del reality, al asociarla con esclavitud en un comentario que el "amo" calificó de inadmisible e inaceptable, incluso si fue en broma.
En la confrontación televisada, el "amo" le reprochó directamente su comportamiento desagradable y la echó de la casa de inmediato, mientras Carminia se defendía alegando que se arrepintió al instante y que era muy bocona, pero admitía que el juego no era para ella. La producción cortó a negro y aplicó la sanción más dura.
El escándalo escaló fuera del programa: el marido de Mavinga, Reinaldo, contactó un abogado para demandar a Carminia por discriminación racial, calificándolo de acto delictivo en prime time. El panel de Bendita criticó duramente a Santiago del Moro por lavarse las manos y enfatizar el formato en lugar de repudiar el hecho como ciudadano.
El programa comparó el caso con otra argentina, Agostina Páez, quien en Brasil insultó a un empleado de bar llamándolo "mono" y fue expulsada sin sueldo, destacando la necesidad de no naturalizar el racismo en la televisión y la vida cotidiana.