Carmiña conectó en vivo para defender la sinceridad de sus disculpas por un comentario considerado racista en un reality show, afirmando que si fuera racista no habría pedido perdón y que compartió con personas de diversas nacionalidades.
Se quejó de ser posicionada como villana, defendió su humor negro para capear momentos difíciles y rechazó ser crucificada, preguntando qué más debe hacer. Negó intenciones ofensivas hacia argentinos o la familia de Mavinga.
Georgina cuestionó la autenticidad y señaló que el marido de Mavinga no la acepta. Carmiña expresó amor por Georgina pese a no gustarle su actitud en la casa, recibió asesoría legal del canal sobre posibles denuncias y pidió hablar con Mariana. Anunciaron continuación después del corte.
Insistió en mostrar sus sentimientos humanos y arrepentimiento, evitando llorar en TV.