La psicóloga Analía Garril enfatiza la importancia de validar los propios síntomas en enfermedades crónicas, incluso ante presiones del entorno familiar y social que exigen estar siempre bien. Explica que los pacientes recién diagnosticados necesitan tiempo en soledad para procesar el duelo, sin la ansiedad tóxica de los cercanos que, sin querer, complican el proceso.
Garril recomienda aislarse temporalmente de familiares en casos graves como oncología para estar con pares, y muestra testimonios de pacientes con endometriosis que luchan por asumir la cronicidad a los 20 años, aprendiendo técnicas de relajación y terapia para rechazar el rechazo inicial al cuerpo.
Insiste en armar equipos de apoyo con médicos que escuchen, evitar opiniones de no expertos y unirse a grupos serios en redes para validar experiencias similares, reduciendo estrés y cortisol. Destaca la incertidumbre constante con medicamentos que rotan y síntomas variables que suben y bajan.
En el botiquín final, resume que no hay obligación de aprender rápido a vivir con la enfermedad, sino que ocurre gradualmente, y urge describir síntomas a médicos aunque no se definan con precisión, eligiendo tratamientos integrales y pares para apoyo.