El sucesor de Ali Khamenei, Mohtava Khamenei, envió un mensaje amenazante de venganza por el asesinato del ayatolá en un ataque conjunto de Israel y Estados Unidos, lo que elevó la alerta máxima en Occidente, especialmente en Estados Unidos e Israel.
En paralelo, un vehículo irrumpió en la sinagoga Temple Israel de West Bloomfield en Detroit, Michigan, en un presunto ataque terrorista frustrado por los seguridades del lugar, que abatieron al tirador armado con rifle y posibles explosivos; una persona resultó herida y fue hospitalizada, mientras el FBI investiga.
La tensión escaló con más de 120 proyectiles lanzados por Hezbollah desde Líbano contra el norte de Israel, replicados con bombardeos israelíes en Beirut, financiados por Irán con mil millones de dólares anuales; Donald Trump afirmó que el fin de la guerra está cerca y mostró optimismo tras derribar aviones iraníes.
Se especula que Mohtava Khamenei está gravemente herido y no aparece en imagen, solo un mensaje leído en TV estatal iraní; servicios israelíes poseen testamento donde el padre rechazó su sucesión, en medio de dudas sobre la estabilidad en Irán.