En conexión en vivo desde Israel, el periodista Gabriel Ventasgal reveló que el nuevo líder supremo iraní, Mustafa Khamenei, no apareció en público y solo envió una grabación, generando dudas sobre si está vivo o herido tras el ataque donde murió su padre. En redes iraníes se burlan con cartones de su rostro.
Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, respondió a consultas sobre atacarlo diciendo: "Si yo fuese una aseguradora, no lo aseguro", insinuando una amenaza directa. Israel podría filmarlo como hacía Nasrallah de Hezbollah para probar control, pero su ausencia genera incertidumbre.
Los ataques continúan: drones matan a fuerzas Basij que reprimen civiles iraníes, con datos de civiles locales a EE.UU. Hezbollah, debilitado por Irán (perdió 75% misiles y mitad soldados), abrió frente en Líbano pero Israel responde con incursiones terrestres en sur del Líbano y ataques en Beirut para debilitarlo.
Hezbollah lanzó cohetes y drones causando daños, lo que provocó la andanada militar israelí. Irán regaló mil millones de dólares a Hezbollah pese a su crisis.