José Luis Silvestre detalla en vivo el inicio y desarrollo de su romance con Andrea del Boca hace más de 30 años en el canal ATC. Relata que, casado y con su ex Débora embarazada, la madre de Andrea, Ana María Castro, lo visitó en el camarín para pedirle que invitara a salir a su hija, quien lloraba por él diariamente, lo que lo dejó en shock ya que su vínculo era solo profesional en la telenovela.
En la primera cita en un guindado bajo el terraplén de Palermo, surgió el 'click' al charlar de la vida, y Andrea le preguntó sobre su separación. Silvestre confiesa que se enamoró de ella, pero tomó la decisión más complicada de su vida al dejar a Débora, con quien ya tenía problemas, aunque ella lo acusó públicamente un mes después y hasta recientemente. Desmiente que ella se enterara por medios y asegura que ya vivían distanciados.
La relación duró cuatro años sin blanqueo inicial por discreción, con anécdotas como el departamento en Recoleta conseguido por Duilio Marcio, su viaje a Puerto Rico y el de ella a Nueva York. Niega rotundamente rumores de un embarazo perdido en Ucrania o cualquier hija fallecida, calificándolo de 'fantasía periodística'. Él rompió la relación, que describe como maravillosa, publicada en primera plana de Crónica.
Silvestre rechaza hablar de acusaciones de violencia de género de Débora, llamándolas un 'invento' y afirmando tener pruebas para proteger a sus hijos. Sobre deudas con Andrea, aclara que no hay cuentas pendientes: él le produjo un disco exitoso en Italia gracias a Silvio Berlusconi, pero surgieron diferencias porque ella quería incorporarlo a su 'clan familiar' y él se negó.