Andrea del Boca ingresó a Gran Hermano tras cien días y revivió su romance con Silvestre, su primer gran amor entre 1983 y 1987.
Silvestre, actor José Luis Rodríguez, contó cómo la mamá de Andrea, Ana, lo confrontó en su camarín porque su hija lloraba por él, aunque él no lo tenía en radar y la veía intocable.
Al día siguiente, se sentó junto a ella por primera vez en el canal e invitó a un café, iniciando la relación que Andrea describió como descubrir el amor y la mujer en ella, besando a los hombres más lindos de las novelas.