Los senadores mantienen el enganche automático de sus dietas a los aumentos salariales de los empleados parlamentarios, una maniobra aprobada en una sesión exprés de 45 segundos conocida como la de la "mano agachada" para evitar votar los ajustes a mano alzada y pagar el costo político.
En esa votación furtiva, acordada previamente en labor parlamentaria con firmas de todos los bloques incluyendo libertarios, se colocaron papeles en las bancas con la resolución y nadie levantó la voz para oponerse, perpetuando el mecanismo que genera aumentos automáticos como el actual de 11.500 pesos brutos.
Bloques como La Libertad Avanza, UCR y Zamora anuncian renunciar al aumento vía comunicados, pero no impulsan desenganche pese a que hay sesión próxima sin proyectos al respecto; el panel califica esto como "reino de la hipocresía" y critica que la vicepresidenta se desentienda.
Luis Juez recordó la sesión como "brutal" y disparador del escándalo actual, proponiendo congelar el tema por su absurdidad, ya que senadores ganan 11 millones brutos promedio versus 1-2 millones de empleados.
Todos los bloques tenían la "manito agachada" ese día, según el análisis del video mostrado, y se insta a votar el desenganche para terminar con la farsa de donaciones en lugar de rechazar ajustes.