Senadores discuten un aumento de 11.500 pesos brutos en sus dietas, calificado como hipócrita y desconectado de la realidad económica de la gente.
Algunos prometen donar el aumento, como bloques radical y libertario, y la vicepresidenta dice no tener injerencia, pero el panel critica que se solucione con donaciones en vez de rechazar el ajuste.
Recuerdan la sesión de la "mano agachada" en el Senado, aprobada en solo 45 segundos, como ejemplo de la falta de debate real sobre estos incrementos.