Seis amigos argentinos lanzaron tortillas de papa listas para comer inspiradas en España y escalaron rápidamente a ventas récord de 140 millones de pesos en diciembre. La idea surgió tras un viaje a Europa donde vieron el éxito de las tortillas envasadas, listas para calentar en el horno. Comenzaron con 50 unidades en una cocina prestada y ahora producen 200.000 semanales en una planta industrial en Vizcaya Lintz, con ventas mensuales de 35.000 unidades.
El caso resulta relativamente relevante por la velocidad del escalamiento y la inversión realizada en consolidación de grandes cadenas de supermercados. Los emprendedores identificaron un modelo de negocio en España, donde las tortillas se comercializan cocidas y listas para calentar, y lo adaptaron con éxito al mercado argentino, sorprendiendo a panelistas que las probaron y destacaron su sabor a bodegón.
La tortilla evoca papa, cebolla y huevo, con planes de exportación pese a ser un "chivazo". En diciembre facturaron 140 millones, cifra impresionante para un producto nuevo, aunque ahora en marzo el contexto económico es otro.