En La cocina rebelde, responden a consultas del público y preparan un cheesecake tipo New York clásico. Comienzan con la base triturando galletitas de vainilla con azúcar para hacerla más firme y evitar que se desgrane al desmoldar.
Agregan manteca derretida hasta obtener una textura de arena húmeda que se compacta sola, la colocan en un molde de 20-22 cm con papel manteca en el fondo para facilitar el desmoldo, y la prensan con un mini pizón prestado por Ceci, solo en la base sin bordes altos de masa.
Para el relleno usan queso crema firme con mucha grasa, no light, dulce de vainilla, ralladura y jugo de limón apenas, y azúcar que se disuelve primero. Recomiendan queso con grasa para textura óptima y bromean sobre permitidos calóricos equilibrados con gomitas para la microbiota.
Hubo un chiste sobre quesos y charlas casuales, como rallar al revés o anécdotas de despertadores y aplicaciones.