Ciudadanos de Quilmes y pasajeros en Aeroparque expresaron indignación por el aumento de las dietas de los senadores a 11 millones de pesos mensuales. El periodista Rodrigo Corto consultó opiniones en las calles de Quilmes cerca de Poli y Tirigoyen, donde una mujer con pensión por discapacidad de 300.000 pesos relató su precaria situación: gasta 60.000 pesos en medicación y 53.000 en luz, necesitando ayuda de familiares para llegar a fin de mes.
En Aeroparque, el reportero Nacho Damonte entrevistó a viajeros que criticaron el desfasaje salarial. Un grupo de amigos mayores de 50 años rumbo a Tamarindo afirmó que no parece bien, aunque nada pueden hacer, y que los sueldos deberían ser razonables sin atarse a los de docentes. Una tucumana que trabaja en un ingenio azucarero dijo que debería ser menos, considerando lo que cuesta a la gente común.
Un empresario independiente a Mendoza por trabajo fustigó que primero laburen y criticó los impuestos como monotributo e IVA que pagan mientras los senadores no. Otro pasajero coincidió en que es demasiado y que pierden contacto con la realidad. Los conductores del programa destacaron el contraste con la dificultad de los asalariados e informales para llegar a fin de mes.
El segmento incluyó menciones a debates previos con Luis Juez y contrastes con recortes en pensiones por discapacidad, subrayando la brecha de más de 11 millones entre un senador y una pensión.