Los senadores nacionales aumentaron su dieta a 11 millones de pesos mediante enganche a la paritaria del gremio APL del 12,5%, en medio de la guerra entre Victoria Villarruel y el Gobierno por definir los aumentos.
Villarruel tuiteó que no define los sueldos sino el mecanismo votado a mano alzada por la Cámara, mientras legisladores de La Libertad Avanza anunciaron renunciar al aumento aunque se depositará igual en sus cuentas. Desde marzo no celebra sesiones por este conflicto.
En un móvil callejero en Córdoba y Esmeralda, el cronista Daniel entrevistó a transeúntes que mayoritariamente rechazaron el aumento. La gente mencionó la austeridad pedida por el Gobierno, empresas cerrando como Electrolux y la incongruencia de senadores enganchados a paritarias de trabajadores.
Opiniones destacadas incluyeron vergüenza ajena, barbaridad ante el día a día difícil y llamados a renunciar si no tienen dignidad. Pocas sabían detalles, pero el rechazo fue casi total, contrastando con argumentos de mérito laboral subjetivo.
El equipo resumió que no corresponde el aumento en contexto de esfuerzo general, diferenciando paritarias de altos ingresos de las de bajos salarios contra la inflación.