En las calles de Quilmes, los vecinos expresaron indignación por el aumento salarial de los senadores a 11 millones de pesos mensuales. Reportero Rodrigo Corto consultó opiniones en vivo cerca de la estación Poli y Tirigoyen, donde locales abren temprano.
Una mujer con pensión por discapacidad de 300.000 pesos mensuales detalló su precaria situación: gasta 60.000 en medicación, 53.000 en luz y necesita ayuda familiar para llegar a fin de mes, manteniendo dos hijas. Criticó que "cada vez menos plata para la gente y más para ellos", en medio de recortes presupuestarios para pensiones.
Otros transeúntes no estaban informados o evitaron opinar, pero el contraste con sueldos formales de 1,4 millones y pensiones bajas generó rechazo general. El informe resaltó la brecha: senadores ganarían 38 veces más que una pensión por discapacidad.