Un estudio reveló que chismear mejora la salud al generar adrenalina, liberar hormonas de la felicidad y fortalecer lazos sociales, según debatió el panel con humor comparándolo al periodismo.
Compartieron anécdotas como la de un humorista que vio a un odontólogo besando a una paciente en su consulta, investigó y recibió amenazas de otro colega del barrio temeroso de ser descubierto.
Otro panelista contó cómo atendió llamadas de la amante de su jefe haciéndose pasar por él, siguiéndole la corriente hasta que colgaron, pero nunca hubo represalias.
Criticaron el chisme incompleto que genera ansiedad, como dejar la historia para mañana o dar pistas sin detalles, y debatieron si los hombres chismosean menos, con ejemplos de enojos por separaciones y noviazgos secretos en el trabajo.
Concluyeron que decir "tengo algo para contarte mañana" aumenta la intriga, prefiriendo contarlo todo de una o nada, en una charla llena de risas y reflexiones cotidianas.