El panel critica duramente a Carlota, la recién expulsada de Gran Hermano, por ser un error de casting pese a un proceso de selección de siete meses y defensas intensas para su ingreso. Los conductores la acusan de haber sido invisible durante 12 días en la casa, de no usar información externa, de no integrarse al grupo ni intentarlo activamente, y de compararla con Bigari en sus primeros días, calificándola como una estafa y falta de respeto a miles de fans que quisieron entrar.
Carlota defiende su participación argumentando que jugó a su ritmo, que trató de meterse con las chicas como Andrea, Chipio y Mavinga, y que entró tarde sin recibir bola del grupo. Explica que viene de 47 años viviendo de una forma y este último año no se sentía bien, por lo que entró como fanática del programa desde 2009 para cumplir un sueño, aunque algunos la ven como una televidente inmersiva dentro de la casa sin generar quilombo ni picante.
Explican el riguroso proceso de casting de Gran Hermano, con instancias múltiples, psicólogos, análisis de perfiles y revisiones de 150-200 candidatos, donde Carlota era prioridad por sus ganas, pero el panel insiste en que decepcionó al no hacer nada visible y pide despedir al equipo de selección. Fans en estudio gritan apoyo y piden su regreso, mientras ella sale contenta sin llorar por el juego, priorizando la ilusión familiar.
Los panelistas destacan que entró gritando y se fue feliz, pero la acusan de no agarrar oportunidades como la soga que le tiró Santi, y de ser la tercera eliminada más contenta en la historia, aunque jugadores reales dejan todo por ganar el premio.