La demanda de búnkeres antinucleares explota en países del Golfo Pérsico por la guerra contra Irán, con empresas como Texas Atlas Survivor Shelters enviando contenedores a Dubái, Bahréin, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.
Los búnkeres incluyen puertas blindadas, zonas de descontaminación, camas, cocina y baño, con opciones desde 25.000 dólares para cuatro personas por siete días hasta modelos millonarios para años de supervivencia, instalados bajo tierra con bodegas y armerías.
Entre los clientes figuran celebridades como Kim Kardashian y Mark Zuckerberg. La empresa abrió oficinas en Dubái 48 horas antes de la guerra y ya tiene 20 contenedores listos, más 40 en producción, esperando facturación récord en dos meses.