Los Emiratos Árabes Unidos, sin tradición de guerra en sus 55 años de existencia, carecen de búnkeres como en Israel y dependen de refugios improvisados en estacionamientos subterráneos y halls para protegerse de los bombardeos iraníes que impactaron civiles cerca del Burj Khalifa en Dubái.
El corresponsal Lucas Kaufman explicó que el gobierno indica resguardarse lejos de ventanas, mientras el país repelió más del 97% de ataques a civiles gracias a su armamento moderno, aunque la población civil aprende a vivir en este nuevo clima de violencia.
Empresas multinacionales como bancos estadounidenses e ingleses promueven el trabajo remoto global y repatriaciones por temor a escalada, en medio de amenazas de Khamenei a bases de EE.UU. y aliados, y cierre del Estrecho de Hormuz.
Los ataques se ampliaron de objetivos militares a civiles, generando pánico en Sheikh Road y caos en la ciudad, con sistemas de alerta por celulares.