Un padre fanático del disfraz se transformó en Mary Poppins para cumplir el sueño de su hija, recreando la icónica escena de volar con una temática infantil impecable.
La nena, apasionada por la película, disfrutó de una experiencia mágica organizada por su papá, quien armó muñecos y escenografía perfecta para hacerla volar.
Los conductores elogiaron el esfuerzo familiar y destacaron que este tipo de actividades fortalecen los lazos, aunque bromearon sobre lo difícil que es salir a jugar así con los hijos.