Nelson Castro recorrió Beit Shemesh, donde un misil iraní falló la Cúpula de Hierro el segundo día de la guerra, mató a nueve personas e hirió a 43, destruyendo una sinagoga y edificios en una zona con 200.000 habitantes y 500 argentinos. Las imágenes muestran autos destrozados, casas con solo paredes en pie, techos volados y un cráter enorme por el impacto de 500 kilos de explosivos.
La gente en Israel vive con miedo pese a confiar en la victoria del gobierno; no hay clases presenciales, recomiendan home office y las alarmas generan fastidio constante. El corresponsal presenció una alarma durante una salida breve y confirmó el temor generalizado al hablar con vecinos e intendente.
Actualizaciones incluyen la lesión confirmada del Ayatolá Ali Jamenei: corte en párpado y pie izquierdo roto, por lo que no aparece en público. Un excompañero lo describe como "mucho más cruel que su padre", refiriéndose a Mojtaba Jamenei. Hezbollah lanzó 100 misiles al norte de Israel, Irán minó el Estrecho de Ormuz afectando buques civiles.
Donald Trump declaró en Kentucky que "ya no queda nada por destruir en Irán", mientras un incidente en su acto requirió al Dr. Oz para atender a un simpatizante descompuesto, evocando el atentado previo contra él. Trascendidos no confirmados hablan de un plan iraní para atacar California con drones desde febrero, visto como campaña del miedo.
No surge resistencia iraní visible pese a llamados del primer ministro israelí; masacres como 44.000 muertos explican el terror interno. La superioridad de Israel y EE.UU. es abrumadora, pero la resistencia persiste, impactando economía global por bloqueo de crudo en Ormuz.