Un misil impactó anoche en el patio de una casa en la localidad de Haniel, al norte de Israel, sin causar víctimas porque los vecinos fueron alertados por sirenas y evacuaron a tiempo.
Nelson Spairani, corresponsal en vivo, muestra el cráter y una esquirla pesada del proyectil encontrada en el lugar, destacando su potencia destructiva. Describe casas dañadas con escombros volados y vecinos mudándose, en medio de ataques continuos en el norte de Israel y sur de Líbano.
Spairani relata su jornada intensa de 16-18 horas, tres alarmas nocturnas y sueño escaso, impulsado por pasión periodística. Explica el uso de bombas racimo por ambos bandos, prohibidas internacionalmente por su peligro residual, como explosiones tardías que mataron trabajadores días atrás.
No hay señales de alto al fuego; la guerra se intensifica con foco en objetivos petroleros, según comentarios en estudio. Ataques simultáneos persisten en Líbano sin sistema de alarmas para civiles.