Hezbollah lanzó más de 200 cohetes desde Líbano contra Israel entre ayer y hoy, sumándose ataques iraníes con misiles, aunque no hubo víctimas porque los proyectiles fueron interceptados o cayeron en áreas abiertas.
El periodista Marcelo Kicilevsky, desde Israel, informó que el gabinete se reúne para decidir respuestas y el ejército traslada la unidad Golani desde Gaza al norte, ante el umbral de más de 100 cohetes diarios que históricamente activa operativos a gran escala. Israel responde con despliegues defensivos y ataques aéreos en el sur de Líbano, Beirut y Irán.
Irán escaló atacando al menos cuatro barcos en el Estrecho de Hormuz con minas, donde EE.UU. hundió colocaminas, pero el control total es difícil; el precio del petróleo supera los 100 dólares el barril. Kicilevsky criticó la actitud temeraria y suicida de Irán, que amenaza terminar la guerra.
Se reportaron al menos 8 muertos y 31 heridos en un ataque israelí en Beirut, incluyendo un sacerdote maronita, con destrucción de edificios de Hezbollah y la Guardia Revolucionaria iraní. Donald Trump zigzaguea en declaraciones para manejar expectativas y precios del petróleo.
El Papa León XIV expresó solidaridad por la muerte del sacerdote, en un contexto de guerra donde Hezbollah obedece a su financiador Irán.