El Trece chimentos La mañana con Moria

Luciano Castro confiesa sanar depresión para ser mejor padre de Mateo, Esperanza y Fausto

Tensión: intercambio (20°) Sesgo: favorable (+50)

Luciano Castro reveló en una entrevista telefónica con Moria Casán que entró en rehabilitación para sanar su depresión y adicciones, priorizando primero arreglarse a sí mismo por el bien de sus hijos Mateo, Esperanza y Fausto, admitiendo que perdió el foco en su "amor de su vida" y enfrenta consecuencias de sus actos sin culpa actual.

Castro explicó que lo más doloroso fue darse cuenta de su estado mental destruido por el personaje mediático que construyó como "tipo fachero", y elogió la catarsis emocional de hablar sin imagen; Moria destacó su valentía y humanización en TV, evitando sensacionalismo, y mencionó su relación pasada con Griselda Siciliani devorada por ese rol.

Panelistas como el doctor elogiaron a Castro por buscar ayuda profesional pese al escrutinio mediático, contrastando con espirales depresivas comunes; se debatió cómo el estrés crónico en Argentina, líder mundial en depresión y ansiedad post-pandemia, hace valioso pedir ayuda vía líneas como 911 o psicólogos.

Discutieron tabúes masculinos sobre depresión como debilidad o "cosa de locos", instando a espectadores inmóviles por apatía a drenar vergüenza, culpa y priorizar libertad mental; se comparó con campañas contra HIV, normalizando hablar de suicidio como de cáncer.

Mariana Dabar aplaudió la humanización televisiva sin cocardas.