La Noche del Decreto (Laila Tul Qadr) ofrece una recompensa equivalente a más de 83 años de adoración ininterrumpida, según explicó Jai Galal en la mezquita durante el programa especial de Ramadán. Allah compensó las vidas cortas de los musulmanes con esta noche bendita, donde recitar el Corán y hacer buenas obras supera los mil meses de devoción que mencionaba el Profeta Muhammad.
En esta noche, la adoración es pura y continua, sin interrupciones como descanso o trabajo, a diferencia de una vida normal. Jai Galal comparó esta recompensa con trabajar una noche por el sueldo de tres meses o más, enfatizando que el Profeta se retiraba en la mezquita las últimas diez noches del Ramadán para rezos, recitación y ayuda a los necesitados.
El itikaf, o retiro espiritual, se puede realizar en la mezquita o en casa, y los musulmanes llevan la mezquita en sus corazones, pudiendo rezar en cualquier lugar limpio, como rutas, estaciones de servicio, aviones u oficinas, orientados hacia la Kaaba con apps modernas.
Durante viajes, se recomiendan súplicas específicas del Profeta para protección propia y familiar, ya que las invocaciones de viajeros son respondidas. El Corán y la Sunna responden todas las preguntas de la vida, revelado durante 23 años para guiar a la humanidad.
El programa cerró destacando la cercanía de Allah a todos sus siervos, respondiendo súplicas sinceras sin importar pecados previos, deseando un buen día de ayuno.