Tel Aviv disfruta una noche tranquila en pleno centro, con gente saliendo a bares y restaurantes pese a la guerra, en el inicio del fin de semana israelí este jueves por la noche.
El corresponsal Gabriel Astrosky reportó desde vivo que no suenan sirenas en la ciudad desde hace tres o cuatro horas, aunque los ataques continúan en el norte de Israel. Se observó un fogonazo en el horizonte, pero sin alarmas activadas.
La política israelí muestra menos expectativas sobre el fin del conflicto tras la declaración de Trump de que la guerra terminó e Irán está diezmado. Netanyahu y su gobierno son cautos, coinciden en objetivos militares cumplidos por EE.UU. e Israel, pero evitan promesas sobre negociación o rendición iraní.
Trump es más arrojado en declaraciones, incluso contradeciéndose, mientras Netanyahu habla solo de terminar cuando se cumplan todos los objetivos, sin fijar fechas.