Sirenas sonaron en Tel Aviv mientras Israel interceptaba misiles iraníes el jueves 12 de marzo, en medio de la guerra desatada hace dos semanas por ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El conflicto ha causado unas 2.000 muertes, caos en mercados energéticos y transporte global. Funcionarios buscan destruir el programa nuclear iraní y su capacidad de proyección de fuerza.
Un militar israelí indicó que queda una extensa lista de objetivos, incluyendo sitios de misiles balísticos y armas nucleares.