Un misil iraní impactó un edificio residencial en el centro de Tel Aviv, causando graves daños estructurales pero sin víctimas fatales, según reportó un corresponsal en el lugar el jueves 12 de marzo durante la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Las personas fueron evacuadas a tiempo y ahora los propietarios esperan evaluaciones para saber si podrán reconstruir el inmueble o deberán demolerlo. Hace dos años habían renovado todo, pero las grietas, partes quemadas y ventanas destruidas lo dejaron inhabitable.
Pese a la destrucción, a pocas calles se intenta mantener la normalidad, aunque las sirenas antiaéreas interrumpen la rutina y obligan a refugiarse en estacionamientos subterráneos. La frecuencia de alertas varía, con menos misiles lanzados recientemente.
La ONU reportó más de 4,1 millones de desplazados en la región por el conflicto, incluyendo 3,2 millones en Irán que huyen de Teherán hacia zonas rurales, y 117.000 que cruzaron fronteras desde Afganistán, Irán, Líbano y Pakistán.
El conflicto, desatado hace dos semanas por ataques aéreos de Estados Unidos e Israel, ha causado unas 2.000 muertes, caos en mercados energéticos y transporte global, con objetivos de destruir el programa nuclear y capacidad militar de Irán.