Senadores de La Libertad Avanza y la UCR rechazaron el aumento automático de sus dietas a 11,5 millones de pesos brutos mensuales a partir de mayo, optando por renunciar al incremento del 12,5% enganchado a la paritaria de empleados legislativos del Senado. A diferencia de Diputados, el Senado aprobó este enganche hace dos años para evitar aumentos discrecionales, pero ahora genera polémica en medio de la crisis económica. Además, se debatió la contratación de familiares como asesores, citando casos escandalosos como el de la senadora Victoria Villarroel, quien nombró a ocho familiares sin formación, y la ex senadora Vega con toda la familia en planta permanente.
En el debate, Carolina Lozada defendió que algunos familiares trabajan intensamente y son de confianza, pero se cuestionó si las bancadas libertarias y radicales impulsarán una nueva resolución para desenganchar las dietas, ya que necesitan al menos 37 votos para quórum y actualmente suman 30 entre La Libertad Avanza (20-21) y UCR (10). Se sugirió que bloques provinciales como Provincias Unidas podrían unirse y que Patricia Bullrich podría convocar una sesión especial para mostrar las posiciones reales, más allá de renuncias individuales que impiden al kirchnerismo percibir el aumento.
La placa mostrada comparó la inflación acumulada desde diciembre de 2023 bajo el gobierno de Javier Milei, que alcanza el 270% incluyendo diciembre 2023 al 25%, contra aumentos en dietas senatoriales del 35% inicial sumando al 149% hasta mayo. Un senador pasó de ganar menos de 2 millones de pesos en diciembre 2023 a cerca de 11 millones hoy, pero los incrementos quedaron atrás de la inflación galopante.
Los asesores parlamentarios merecen sueldos acorde a su experiencia valiosa para elaborar proyectos, pero el foco está en si las renuncias son efectivas o solo declarativas sin acción legislativa para reformar el sistema.